Desde el momento en que nuestra paciente vino de Jaén para comenzar el tratamiento, sabíamos que si ella ponía de su parte, quedaría perfecto.

Nos encontramos en este caso con un apiñamiento severo en arcada superior, con incisivos “borde a borde” y muy poco espacio para los caninos.

Comenzamos el tratamiento con el ensanchamiento del paladar, continuamos con el alineado de ambas arcadas para terminar con el uso de “gomitas” para el engranaje correcto de dientes superiores e inferiores. En esta última etapa, la colaboración de nuestra paciente fue fundamental para la finalización del caso.

¡Nos encanta que hayas quedado contenta con tu nueva sonrisa!